Volver a Hotelonia

Hotelonia.com presenta… Procrasting.org

Friday, 26 June 2009, 9:45

Como muchos de vosotros habéis intuido, PROCRASTING.org es una iniciativa de HOTELONIA.com a la que vosotros le habéis dado toda su personalidad.

Muchas gracias. Esperamos que lo hayáis pasado tan bien como nosotros procrastinando un poco cada día en esta red.

Aquí os dejamos con un video resumen de la camapaña, los mejores momentos, el making off…

Y esto aún no ha terminado, sólo acaba de empezar, o ¿crees que es tan fácil dejar de procrastinar…?

Y hablando de procrastinar, ¿has procrastinado la reserva del hotel para tus vacaciones?  si es así,  HOTELONIA.com ofrece hoteles de último minuto para los procrastinadores como tú.

De cómo caí en la cuenta de que estaba procrastinando

Friday, 26 June 2009, 9:27

Tengo tres importantes exámenes la semana que viene. Llevo más de dos semanas en las que todo mi tiempo útil ha estado dedicado a ellos. Sin embargo, todavía no he empezado a estudiar. Nadie sabe que esto es así (y en cierto modo, ha sido así siempre).

Mi familia me ve encerrarme a todas horas en mi habitación, o marcharme días enteros a la biblioteca. Mi novia me espera religiosamente hasta las últimas horas del día para poder estar un rato conmigo sin por ello interrumpir mi presunta tarea. Cada vez que me preguntan: “¿qué tal van tus estudios?” o “¿has estudiado mucho hoy?”, yo respondo con equívocos, del tipo “van bien, pero tengo que ponerme más en serio”, o “son un aburrimiento, de momento hago lo que puedo y no sé cómo me va a ir”.

Tengo veintiséis años, una edad lo bastante elevada como para haber superado ya todos los problemas de vagancia y de inmadurez, en particular habiendo pasado una buena parte de mi vida estudiando. Eso pensaba yo, eso era lo que me atormentaba: el hecho de estar terminando la carrera y ser tan irresponsable o más que en los primeros años. Hace pocos días, en mi diario, (un diario es una herramienta de incalculable valor para un procrastrinador, aunque suele estar sometido a un contenido muy voluble, ya que a menudo se procrastrina también el hecho de escribir en él), escribía lo siguiente:

¿Qué me ha pasado? No lo sé. De pronto, soy incapaz de todo. La excusa de astenia primaveral es, a nivel de fechas, no coincidente. Decir deprimido sería todo lo contrario a mi situación de hoy (si bien otras veces se reveló la explicación perfecta para este mismo problema). Perezoso es una palabra que me da demasiado asco para usarla de mí mismo, y sin embargo la que más se aproxima a mi realidad – sin con todo llegar a definirme. Soy perezoso, en efecto, cuando estoy en desacuerdo ontológico conmigo mismo –toma ya: la pereza siempre se vale de grandes artimañas para esconderse. Soy, pues, perezoso, una alimaña, un vago. Porque he malogrado todos los caminos iniciados. Por esto mismo me siento incapaz de todo, pues ¿qué voy a dar yo, que en toda mi vida al final no he producido nada, a pesar de tantos propósitos brillantes y energía derrochada?

Este sentimiento de culpa es de la clase con la que todos los procrastrinadores lidiamos. El resto de la sociedad contribuye a generarnos esta culpa y desprecio de nosotros mismos, pues se da por supuesto que llegar tarde a una cita o dejar que pase el tiempo que había destinado para algo son síntomas de desidia, vagancia, incompetencia, falta de seriedad. En seguida se tacha a los procrastinadores como personas indisolublemente vinculadas a estos defectos, que sin embargo nunca coinciden con los verdaderos atributos de la persona en cuestión. Esto era algo que inconscientemente sabía, pero necesitaba conocer esta palabra (procrastrinar) para descubrirme portador de un mal de dimensiones reales, para conocer el rostro del enemigo invisible que durante toda la vida ha estado apartándome, uno tras otro, de todos mis objetivos.

Éste es un mal sin comienzo. De pequeño, estudiaba los exámenes sólo la misma noche antes del examen (lo hacía a escondidas con una lámpara que había en mi cama, desde que a los ocho años me la regalaron). El día en que salí de casa a la misma hora que, a varios kilómetros, había quedado, no sufrí un retraso, sino que estaba descubriendo un sino maldito que me produciría broncas con amigos, problemas en el trabajo, la ruina absoluta de muchas citas amorosas tras la primera noche, y una fama conocida en todos lados.

Siempre que me he presentado a un examen he dispuesto de menos tiempo que el resto de la clase. En el colegio, me dejaron varios días castigado en una sala en lugar de ir a clase, porque el jefe de estudios, que vigilaba la puntualidad, se creía directamente que me estaba riendo de él.

La procrastrinación (sin conocerlo, así lo había entendido ya) opera al modo de un mecanismo de defensa freudiano. La fuerza del subconsciente es enorme sobre la voluntad, y en este caso sustrae la atención de la tarea que nos preocupa, y la sustituye por atención a cualquier otra cosa de nuestro interés, para sí alcanzar un equilibrio emocional inmediato (a costa de hipotecar el equilibrio de más adelante).

Una persona puede, de este modo, dilapidar temerariamente un tiempo precioso que necesita para algo importante de su vida, sin ni siquiera darse cuenta de que lo hace, incluso convencido de que está actuando bien.

Pero a veces la procrastrinación adquiere mecanismos más complejos que la mera postergación de actividades o sustitución de éstas. En mi caso me vi simultaneando un año entero dos carreras cuando ya tenía serios problemas para acabar una de ellas (que al final es la única que he estudiado). Este sobreesfuerzo me provocó una crisis de ansiedad de la que tardé meses en reponerme.

A menudo, el deseo de liberarnos del estrés de una actividad que requiere nuestra atención nos adentra por un camino nuevo, que acaba generando nuevas actividades que nos generan otro estrés añadido. El problema, en lugar de ser solucionado, genera un problema nuevo que a menudo hace imposible recordar cuál es el verdadero problema que debemos afrontar, o lo dificulta excesivamente.

Estoy procrastrinando ahora mismo mientras escribo esto (en lugar de estudiar). Me di de alta en procrasting.org para contar mi experiencia, por si a alguien le sirve de ayuda. Ahora bien, no comparto todos los objetivos que esta organización persigue. Porque en mi opinión, si se diera un plazo especial a los procrastinadores el problema que tendríamos para respetarlo sería exactamente el mismo.

Me gusta la idea de saber que éste es un problema con nombre, y que si hasta ahora no he sabido corregir algo que me ha hecho pasar muy malos momentos es porque estaba luchando con un diagnóstico equivocado. Porque ni soy perezoso, ni soy vago, ni estoy deprimido, simplemente procrastrino.

Quiero comprensión, quiero ayuda, quiero dejar de hacerlo, quiero salir de aquí. Porque este problema no es un juego, porque he dejado pasar grandes oportunidades de la vida y quiero que esto deje de ocurrir. Seamos libres para procrastinar, porque sólo entonces seremos también capaces de dejar de hacerlo. Mientras tanto, cargamos con un problema, que puede ser incluso una enfermedad. Y ahora voy a ver si estudio algo…

La procrastinación es noticia en la Sexta

Thursday, 25 June 2009, 12:56

No falla, los procrastinadores estamos por todas partes. A poco que busques encuentras cientos de personas haciendo cola a última hora  para presentar documentos a la administración pública, matricularse en algún sitio y un largo etc.

Está claro. Si queremos convocar a un grupo de personas, solo tenemos que poner una fecha límite y esperar a que llegue el último día.

La cola que se formó en Hacienda el último día de recogida el borrador es un buen ejemplo de ello,  de que los procrastinadores somos noticia, y de que nuestra plataforma también.

La mejor la chica que vienes de fiesta, jajaja, me siento tan identificada.

Procrastinando de bar en bar

Friday, 19 June 2009, 10:21

No voy a misa, creo que esto lo postergaré hasta el día de mi funeral. Al igual que la liturgia, que en el Corpus va de altar en altar, yo voy de bar en bar. Digamos que el día que me pongo serio en mis obligaciones suelo suavizar mi actividad intercalando una birra y una horrible responsabilidad. Me explico. Que voy al médico, caña en la cafetería. Que voy a la compra, caña en el bar de la Petri. Que voy a trabajar, caña con pincho de tortilla. Y así con todo ¿Lo malo? Como todo en la vida, hay una parte mala: la eternidad.

de-barenbar

Los bares son cultura, cultura popular y social. ¿Acaso un bar cierra? No. No cierra hasta que se va el último cliente. Procrastinar, lejos de traerme problemas me ha llevado a obtener premios. Al igual que en el trabajo puedes ser el empleado del mes, en el bar eres el cliente del mes. No te echan ni con agua caliente, porque crees que has encontrado tu sitio. Ese maravilloso lugar en el que no hay tiempo ni compromisos insalvables, vamos lo que viene siendo la tierra de Jauja, pero sin agua, solo birra.

solo-me-bebi-una-cervecita

Solución al Procrasting que me posee: que no haya bares cada dos metros. Y como esto no es posible… Virgencita, Virgencita que me quede como estoy.

¿Te perdiste a los procrastinadores en A3?

Thursday, 18 June 2009, 13:34

Si te perdiste a los procrastinadores en A3, aquí tienes el video

¿La procrastinación provoca horterismo?

Thursday, 18 June 2009, 12:39

Parece ser que la gente hortera cambia con el tiempo ¿Pasará lo mismo con la procrastinación? Reconozco que me he vuelto un pelín… ordinaria en mi vestuario.  No voluntariamente, la causa de todo ha sido una fuerza interior que me lleva a quedarme haciendo cosas innecesarias: recortar revistas antiguas, preparar un adorno que luego es una chapuza y tengo que tirar, y sacar brillo a la cubertería de mi madre.  ¿Es necesario? No, pero me gusta.

medias

Así que la vulgariadad se ha adueñado de mi, se ha personificado con los siguientes resultados estilíticos:

  1. Llevo sujetadores con tirantes de silicona.  Muy duro, ni la Vane o la Jessi.
  2. Todas mis medias tienen o carreras o bolas.
  3. Los zapatos los llevo sin tapas.
  4. Mis herramientas depilatorias caducadas. Imagináos el resto.
  5. Todas mis camisetas son de lycra. ¿Hace cuánto se pasó la moda?

Todos estos puntos son por obviedades, no admito mi culpabilidad. Silicona en los tirantes y medias porque el horario comercial no va conmigo.  ¿Qué es eso de cerrar a las 8 de la tarde? El zapatero echa el cierre cuando me ve a las 8 menos dos minutos, lo tiene engrasado al máximo. Y la lycra, pues bueno… pasemsos.  Lo bueno de todo esto es que como dicen que las modas vuelven, yo dentro de un tiempo estaré totalmente a la última. La que tendrá que aprender a volver a la hora seré yo, pero no quiero acabar así.

hasselhoff

Crónica procrastinada del PROCRASTINGday by Hotelonia.com

Wednesday, 17 June 2009, 14:02

El Procrasting Day fue un éxito. Una vez más los procrastinadores hemos demostrado que siempre hay algo mejor que hacer que lo que tenemos que hacer.

17:45 horas, Parque del Retiro de Madrid

37 grados. No, no nos referimos a la canción de Radio Futura, sino a la temperatura que hacía el viernes en el Parque del Retiro de Madrid. Ahí estábamos, Osiris y Ricardo, a la hora taurina, con un sol de justicia y dispuestos a prepararlo todo. Colocamos nuestras pancartas en el templete de la música, un cartel gigante de nuestro patrocinador Hotelonia.com y nos vestimos con nuestras camisetas del PROCRASTINGday.

No teníamos permisos de actuación porque, claro está, no llegamos a tiempo para pedirlos. Pero, el Grupo PHONELESS logró colarse en el Retiro, haciéndose pasar por periodistas, con su furgoneta y los equipos para el concierto.

18:15 horas, Parque del Retiro de Madrid

Casi 100 personas habían confirmado su asistencia y por allí sólo aparecía la policía municipal a recordarnos que con nuestro permiso no podíamos montar todo aquello.

Como buenos procrastinadores, el generador eléctrico que habíamos alquilado a última hora no funcionaba como debía. En una subida repentina de tensión eléctrica… ¡Zas!. Se cargó la mesa de sonido. “hhhhmmmm, Va a ser que no hay actuación”.

18:30 horas, Parque del Retiro de Madrid

Empieza el Procrasting Day, con 1, 2, 3…20 procratinadores, sin música y sin permisos. El resto de procrastinadores, fieles al espíritu de nuestro movimiento, hicieron lo que mejor sabemos hacer: procrastinar.

Los únicos que no procrastinaron el día del Procrasting Day fueron los chicos del programa de Telemadrid, “Madrid Directo”, que vinieron con un generador eléctrico como tocaba y un equipo super profesional a retransmitir en directo la fiesta.

Gracias a ellos podéis ver el video de la crónica del Procrasting Day en directo, bueno, ahora en diferido.

Que el espíritu PROCRASTING.org siga vivo en todos vosotros y podamos “no encontrarnos” en el próximo PROCRASTINGday by Hotelonia.

Decir refranes es decir verdades

Wednesday, 17 June 2009, 13:38

“La procrastinación es el ladrón del tiempo”, dice el mundo anglosajón. Aquí en España, decimos “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” como ya hemos citado en otras ocasiones. Pero es que el refranero español está lleno de frases célebres, esas que me huelen a redichos viejunos y a procrastinación.

Comencemos así: “Persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa”. Estás placidamente en la cama, durmiendo o como vulgarmente se dice, perreando. Consumes tu tiempo entre el edredón, y ahí llega tu madre: “Niño, a quién madruga Dios le ayuda” Y yo, haciendo honor a mi perfil Procrasting le contesto: “No por mucho madrugar amanece más temprano”. La cosa no queda ahí: “Quien quiera prosperar que empiece por madrugar”. Bueno, bueno “Antes de hacer nada, consúltalo con la almohada”.

tio

Y es que dicen que el tiempo apremia. Intento de veras hacer cosas útiles con mi tiempo y mi existencia, porque “Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia” Nada, mis propositos y mi planing semanal se quedan en papel mojado. ¿Es mi culpa que haya tantas cosas gustosas en la vida? Pero que conste que “Más vale tarde que nunca”, mis quehaceres pendientes los termino por cumplir; aunque siempre hay alguien que me dice: “A buenas horas mangas verdes”. En fín, no puedo luchar contra mi estado naturalprocrastinador.

Procrastinar en un hotel puede dejarte famélico

Tuesday, 16 June 2009, 9:21

Los hoteles de España y del mundo no tienen en cuenta a los procrastinadores. ¿Cómo se les ocurre poner el desayuno de 7 a 10? Of course, yo siempre tengo que salir fuera a tomarme un café y una tostadita que me aporte fuerza mañanera. Cuando llegas al comedor ya no puedes ni pedir explicaciones a los camareros…ya están preparando la hora de la comida ¡No! ¿Pero por qué me quieren matar de hambre?

pollo

Ahí no queda la cosa. La hora de la comida también es una Odisea, el horario europeo que nos ponen: de 13.00 a 15:00 horas es la base de mi problema. ¡Si yo a las tres de la tarde aun estoy haciendo la digestión de la tostada! Con lo bueno que es el aperitivo…ahí con tu cañita, tu vermut, tus aceitunitas, tus patatitas… no hay justicia en los hoteles. Postergas la necesidad de alimentarte por una caña más… ¡Es mucho pedir¡

cerveza

Señores directores de los hoteles del universo: o cambian ustedes el horario de las comidas o terminaré comiéndome a mis vecinos de habitación, que seguro que como buenos alemanes no han procrastinado en su alimentación.

PROCRASTING.org en ONDA VALENCIA

Monday, 15 June 2009, 10:18

¡No paramos! Tras los micros de ONDA VALENCIA también ha estado PROCRASTING.org para reivindicar el movimiento procrastinador. Disfruta de nuestra intervención con un click aquí.