¡¡NO ANSIESIS!!
Soy una cotilla, esta es la única actividad a la que no hago esperar. Podría matar por una noticia fresca y llena de morbo; si me llaman al telefono (que algún día saldrá ardiendo, el pobre) y me dicen que me tienen que contar algo y no lo hacen, me enfado y me convierto en un ser con manías persecutorias.
![]()
Esto es una excepción. Podría sustituir el verbo procrastinar, por el de ansiar (Que según la RAE, es desear con ansia) Y eso es lo que pido yo. ¡No ansieis! Que ya voy a hacerlo yo.
Porque tengo que guardar la ropa de invierno en el altillo… Si tengo espacio en el armario. Ya lo haré cuando haga más calor. Lo malo de ser una procrastinadora es que cuando me decida ya será de nuevo invierno.
Nueva acepción de procrastinadora: MOROSO/A PROCRASTINADOR/A. Ya no es una cuestión de tiempo, sino de pereza a soltar la guita. ¿Por qué voy a pagar la matrícula de la universidad en plazos, si nunca te van a echar y te envían 100 mil cartas certificadas? Apostemos por un retraso de tres meses o ,¿por qué no?, ¡Hasta final de curso!

Desde aquí prometo cambiar. ¡¡Hacerme fuerte y no zanganear!! Pero aviso que mis caídas en el proscrasting son cromosómicas y contra eso no podré luchar.
























Suscríbete vía RSS
Suscríbete vía Email